El primer día del Encuentro Provincial 2025, celebrado en la Casa Padre Coll, estuvo marcado por un ambiente de acogida, fraternidad y profunda espiritualidad. La jornada inició con las palabras de apertura de la Priora Provincial, María Teresa Henríquez Acosta, quien, con sencillez y cercanía, dio la bienvenida a todas las hermanas, invitándonos a vivir este encuentro como un tiempo de gracia, escucha y renovación. De manera especial, expresó un fraterno saludo a la Hermana Lucía Farfalla, encargada de formación del Consejo General, agradeciendo su presencia y disponibilidad para acompañarnos en este proceso formativo y comunitario.
Seguidamente, pasamos a la oración inicial, en donde se nos invitó a caminar hacia la capilla simbolizando que somos peregrinas de esperanza. Momento central que nos ayudó a entrar en sintonía con el espíritu del encuentro fue la palabra proclamada del texto de la samaritana nos invita a “dar de beber” desde nuestra propia experiencia de fe. La imagen del pozo nos condujo a un profundo simbolismo: bajar a nuestro pozo interior, reconocer nuestra sed, nuestras búsquedas y dejarnos encontrar por Jesús, que nos espera en lo más hondo de nuestro ser para ofrecernos el agua viva que transforma y renueva la vida.





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